FORJADOR DE PENUMBRAS es el primer libro de cuentos del escritor y abogado argentino Pablo Martínez Burkett.
El título del libro permite personificarle para explicar su esencia con
la imagen de un hombre que nos ofrece narraciones de la cotidianidad,
lo bizarro y la ciencia-ficción, jugando a mostrar y ocultar arrojando
sombras de diversos matices y tonalidades, pero dejando siempre franjas
que permanecen insondables al lector, dándole la misión de releer y
conjeturar.
En cuentos como EL SUEÑO DE OTRO hay bastante
luz sobre los sucesos, que indudablemente hacen que el lector se sienta
identificado con su presente y pasado, a través de los recuerdos
infantiles de un hombre que parecieran ser máscara de otra realidad. Nos
encontramos en otro relato con el imperceptiblemente evidente engaño al
lector acerca de la verdad sobre UNA ESTADÍA EN EL HOTEL SALPETERRE. También, el que es mi favorito: TRISKEL,
la historia de una mujer obsesionada con su gato, en la que se aprecia
con mayor plenitud la gracia del autor en el uso de las palabras y la
intensidad de una narración detallada y deleitante, que recuerda a THE CAT AND THE COFFEE DRINKERS, de Max Steele.
También están los cuentos como ACCIDENTE DE AUTOMÓVIL,
de cambios vertiginosos, oscuros, aturdidores, que rasgan la normalidad
de cualquier día para poner de cabeza al universo y poner al lector a
armar rompecabezas. Es así como en REGRESO A LOS PERALES, la
rutina bonaerense se tamiza hacia una guerra de otros tiempos, cuyo
protagonista se resiste al derretimiento de la realidad, para terminar
por ceder a ser otro en otro tiempo y, en FLORES MUERTAS, la sombra del forjador nos deja ver sólo parte de la historia, cuya otra mitad corresponderá alumbrar con la imaginación.
Todos los relatos evidencian un juego majestuoso de
palabras cultivadas, de descripciones e historias en su mayoría contadas
desde la primera persona, que se permiten ser flexibles y hasta
totalmente desgarradoras, frente a sus rumbos. Ante cada cuento habrá al
menos uno de estos dos sentimientos: satisfacción o desasosiego. Un
libro para inquietarse, sí, pero con inquietudes de esas que dejan la
sensación de espíritu removido al haber disfrutado de una grandiosa
lectura.
David Pérez Marulanda (Roldanillo, 1987).
Licenciado en educación con énfasis en lenguas extranjeras.
Forjador de penumbras
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